sábado, 12 de septiembre de 2015

Cómo conocí a mi suegra

< musiquilla How I met your mother >

Hijos mios, corría el año 2008 cuando vuestra madre y yo llevabamos 1 año saliendo juntos. Un año feliz, divertido y emocionante en general durante el cual nos habíamos ido conociendo y disfrutando cada instante juntos. 


Pero como en todo lo bueno, antes o después llega un momento que te hace temblar las rodillas y sentir el mismo miedo que si caminases sobre hielo quebradizo por encima de un lago helado. 
Ese momento para nosotros fue cuando vuestra madre me llevó a conocer oficialmente a... < musiquila de tensión > sus padres, es decir, mis suegros.

Y digo oficialmente porque en alguna ocasión ya nos habíamos cruzado, aunque vuestra madre me había descrito como "un amigo que venía a arreglar el ordenador" o simplemente habíamos tenido suerte y nuestras técnicas ninjas nos habían hecho invisibles a sus ojos.

Al final no fue para tanto, la verdad es que tengo una buena relación con ellos, en ocasiones hasta me invitan a comer. ¿Que hay quien diría que me vendo barato? Pues podría ser, pero es que no ha probado los langostinos que se preparan en casa de mis suegros. 


sábado, 5 de septiembre de 2015

Por mucho que digan que las flores nunca fallan


Es inevitable, cuanto más tiempo pasas con alguien más conoces a esa persona, sus gustos, sus manías, sus rarezas... Yo puedo llegar a ser más raro que un presbiteriano cuántico que no come jamón los jueves tercero de cada mes pero en otros aspectos también llego a ser más simple que el mecanismo de un chupete.


La bella también tiene sus peculiaridades, unas sexys, otras muy sexys, otras me sacan de quicio... pero si hay algo que me encanta de ella es que es capaz de disfrutar igual igual que le regale unos zapatos a que le regale un comic o la invite a ponernos cerdos a pizza y cervecitas un viernes por la noche.

¿Flores? son tan retro... además la bella tiene ese algo tan especial que me encanta.